Ramiro, el primer rey de Aragón

9 de Marzo de 2010

Era hijo del gran monarca Sancho el Mayor de Pamplona, el que denominaban las crónicas como emperador de las Españas, y fue producto de la relación del monarca con una noble dama, llamada Sancha de Aibar, perteneciente a una poderosa familia con la que el joven rey (de quince años de edad saliendo de una minoría llena de problemas con los nobles) contó siempre desde esta vinculación tan singular, por otro lado no extraña al siglo XI en el que nos encontramos.

Nacido en el año 1020, su padre lo tuvo siempre en gran estima y muestra de ello es que le encomendó el gobierno del territorio del antiguo Condado de Aragón al que elevó a categoría de reino, al igual que hacia a su hijo Rey de ese naciente estado que se creaba (por su testamento) a su muerte en octubre de 1035. Un año después, casaba con una persona muy influyente: con Ermesinda de Bigorra, hija del conde de Carcasona y de la condesa de Bigorra, que era hermana de la reina Estefanía de Navarra y sobrina de la condesa Ermesinda de Barcelona, en cuya corte había sido educada y criada Ermesinda de Aragón.

Desde su llegada al trono, en 1035, trabajó fundamentalmente en captarse la fidelidad de los clanes que vivían y controlaban la explotación del territorio aragonés, así como la fidelidad de los campesinos a los que el rey veía en sus continuados viajes por los pueblos y monasterios del reino. Un reino en el que tuvo que atender tres formas diferentes de entender el mundo: la de las montañas con un poblamiento desordenado y concentrado en los ríos, especialmente en el Aragón. A este país montañoso, pobre, se añadían las llanuras cerealistas, especialmente la de las Cinco Villas, en las que también se ensayaba –como en las de las llanuras pirenaicas-, el cultivo de viñas porque era de lo más rentable. Y, por último, el espacio de la frontera con el Islám que se convertía en una peligrosa gran zona de colonización. En este conjunto de tierras vive una población que tiene que hacer frente a un proceso de calentamiento del clima, que se plasma en temperaturas muy calurosas y grandes aguaceros de rápida evaporación.

Con todos ellos, el rey Ramiro acometió la empresa de crear un sentimiento de unidad con la corona real, de crear una empresa común en la que todos se vieran representados y que se plasmaba en ampliar sus esfuerzos para conquistar nuevas tierras, que les permitieran mejorar la alimentación y mejorar la calidad de vida. Después de intentar frenar las apetencias de su hermano, el rey de Pamplona, de recibir la herencia del asesinado rey de Sobrabe-Ribagorza (su otro hermano Gonzalo); Ramiro I –veintiún años después de ser nombrado rey– planificó la gran primera acción guerrera contra los musulmanes, la conquista de la Sotonera con la complicidad de algunos mozárabes que fueron castigados duramente por los musulmanes en plazas como Bolea.

Pero, después de esa operación, vio que el peligro real estaba en el Oriente y en las alianzas de los condes catalanes que allí vivían, razón por la cual decidió entrar en ese escenario justificándolo como una gran ofensiva contra las Taifas musulmanas, de Lérida en la Baja Ribagorza y contra la de Zaragoza en el Somontano de Barbastro, a partir de 1058. Para ello, Ramiro I decidió casar a su hijo Sancho Ramírez con Isabel de Urgel y a su hija Sancha con Ermengol III de Urgel. Con ello, intentaba frenar a su rival el conde de Barcelona y ajustar el pacto con el conde Ermengol, que se convirtió en yerno del aragonés. En 1062 conquistó Benabarre y el 8 de marzo de 1064 (ayer hicieron 946 años) fue asesinado en el asedio de Graus, luchando contra los ejércitos de la taifa zaragozana ayudados por los castellanos. A su muerte, por sorpresa, la sucesión estaba garantizada en la persona de su hijo Sancho Ramírez (quien, tal día como hoy -en el año 1071-, cambió la liturgia hispana o mozárabe por la liturgia romana en la iglesia aragonesa) porque todos entendían que el futuro de ese conjunto de tierras y de gentes estaba vinculado a la voluntad de una familia, la familia de los que pronto serían conocidos como los Aragón.

Posteado a las 12:15 am | En Día a día | 2 comentarios

EL DIA CINCO DE MARZO

5 de Marzo de 2010

Hoy cinco de marzo en Zaragoza recordamos, con la fiesta de la Cincomarzada, el fracaso del ataque de los carlistas a la ciudad en las contiendas que se suceden con ocasión de la Primera Guerra Carlista. Y relacionada con la reina Isabel II, contra la que los carlistas se habían levantado pues consideraban que no podía gobernar, está la segunda efeméride del día y es la concesión a Sevilla, el 5 de marzo de 1847, del Privilegio de feria que abría la posibilidad de que se creara la Feria de Abril. Y en los orígenes de este magno evento, celebrado en el barrio de los Remedios, dos personas fueron las que jugaron el papel de inspiradores: el vasco José María de Ybarra y el catalán Narciso Bonaplata, quienes, de acuerdo con ganaderos y agricultores, ponen en manos del Ayuntamiento de la ciudad el proyecto de la feria más famosa de España. Y nunca mejor dicho, de España y diseñada por gentes de las tierras de España… Treinta años después de crearse, llegaría a sus puertas la propia reina de España acompañada por el alcalde Ybarra.

Hoy también es el día de san Piran de Cornualles, al que celebran los cómicos del mundo, y el día del Misionero en Tahití.

Posteado a las 3:38 am | En Día a día, Ecos | 1 comentario

SAN CASIMIRO, PRINCIPE DE POLONIA

4 de Marzo de 2010

Hoy os quiero hablar del santo del día, quizás porque hoy no plantea tantas contradicciones el asunto. En este jueves debemos hablar de San Casimiro, hijo del rey de Polonia, que aunque no llegó a cumplir los treinta años (1458-1484) tuvo una vida llena de trabajos para luchar contra la pobreza y su empeño fue la extensión del cristianismo por tierras polacas, un logro que consiguió convirtiendo esa nación en un espacio profundamente cristiano del que incluso saldría un papa tan singular e importante como Juan Pablo II. Su nombre significaba “el que impone la paz”.

Posteado a las 1:41 am | En Día a día | Sin comentarios

ALUMNOS ESCOLAPIOS SOBRE UN ESCENARIO

4 de Marzo de 2010

Compartía con vosotros la vivencia de la conferencia, sobre el peregrino jacobeo, que esta mañana impartía, dentro de una Semana Cultural cuyas fotos podeis ver. Y ahora quiero dejar constancia que, esta tarde, he podido asistir a la puesta en escena de la obra “El camino a Compostela”, creo que se titulaba así, que han construido con espontaneidad y gran acierto los alumnos del Colegio escolapio de Cristo Rey, en Zaragoza. En el Salón de Actos del Centro Río Ebro, en la calle Zambrano, a las siete y media se ha levantado el telón con una música de fondo, en vivo, que nos ha acompañado y muy bien toda la puesta en escena. A ese espacio, con decorados bien trabajados y muy sintéticos, se han ido asomando los alumnos y alumnas que han dado vida a unos peregrinos que compaginaban su tiempo vital con el recuerdo de las obras de Shakespeare. Ha merecido la pena compartir esa hora y media de espectáculo, como estoy seguro que pensará usted si asiste a la sesión de las siete y media en el mismo sitio, mañana jueves 4 de marzo. Detrás de ese logro hay mucho trabajo, esfuerzo de los protagonistas, y sobre todo una decidida apuesta por hacer realidad estas actividades. Hoy son tres las personas que merecen citarse en primera línea: Yolanda, María Jesús y Casilda. Y detrás toda la comunidad educativa del colegio encabezada y muy bien liderada por el director Antonio Iguácen, un buen docente, al que hay que felicitar efusivamente.

Posteado a las 1:12 am | En Día a día, Ecos | 1 comentario

EL ESPACIO ESCOLAPIO DEL COLEGIO CRISTO REY

3 de Marzo de 2010

Hoy miércoles por la mañana he tenido el placer de compartir unas horas con algunos profesores y alumnos del Colegio “Cristo Rey” de los escolapios, una orden a la que me siento profundamente unido por muchas razones que arrancan desde mis primeros estudios –gracias a Dios, hechos en sus aulas- y pasan por organizar exposiciones sobre su historia, por apoyar al querido y admirado Padre Dionisio Cueva a publicar su Historia de la Orden en Aragón, y por participar en los inmensos beneficios espirituales que me aporta la Carta de Hermandad que me concedieron. Hoy, además era un día especial, era la primera vez que entraba en un espacio escolapio después de que me concedieran el honor de nombrarme Historiador Oficial de la Provincia escolapia de Aragón. Una tarea que es un apasionante reto y que me vincula más a mi querida orden escolapia, a la que debo desde esa letra escolapia que nos enseñó el Padre Pedro Díez –ahora camino de los altares y con una Plaza dedicada en Zaragoza- a esa inquietud por el arte que aprendimos de la mano del Padre Antonio Roldán, un hombre al que Dios concedió el don de la palabra hecha arte y belleza, sentimiento y cercanía. Por todo ello, ha sido una mañana hermosa que quiero compartir contigo, igual que la he compartido con los alumnos a los que he hablado del Camino de Santiago por tierras de Aragón, dentro de una Semana Cultural que es una gozada y que demuestra la vocación y el buen hacer de sus profesores, con su director al frente. Por cierto, con exposición incluida y con un “Pasaporte del peregrino” que yo lo tengo porque me lo han regalado ellos. Gracias hermanos de la gran familia escolapia.

Posteado a las 2:00 pm | En Día a día, Ecos | Sin comentarios

SANTA EULALIA DE BARCELONA Y LA NIEVE

12 de Febrero de 2010

Y digo de Barcelona, para que todos sepamos que cuando las cosas son verdaderas hay que recalcarlas y aceptarlas, mientras las falsedades merecen nuestra crítica. Pero hoy no hablamos de la Corona de Aragón, hoy recordamos a una santa barcelonesa.

Cuentan las tradiciones más antiguas que el 12 de febrero del año 304, en la entonces colonia de Barcino, hoy ciudad de Barcelona, fue clavada en la cruz una jovencísima muchacha que se había declarado cristiana en plena persecución del salvaje Daciano –cuya memoria confundan los tiempos- en el gobierno del emperador Diocleciano. Pero, sin entrar en la veracidad de este relato martirial, en estos días en que ha vuelto la nieve a posarse sobre los campos de España, es bonito recordar que la leyenda de su muerte nos cuenta que, como estaba clavada desnuda en una cruz en aspa, para preservar su intimidad le crecieron los cabellos y comenzó a nevar copiosamente, de tal manera que una cortina blanca impedía ver la desnudez de esta joven que quizás no hubiera llegado a los quince años cuando murió crucificada. Y mientras los cielos derramaban la nieve, una blanca paloma, la que lleva la iconografía de la santa, salía de su boca hacia el cielo como si fuera el alma.

Ahí está el relato y lo que importa es la hermosa vinculación de la muerte de esta cristiana con la nieve, en una tarde de febrero, cuando los caminos de España estaban recorridos por el miedo y la muerte. Justo en los comienzos del siglo IV de nuestra era, para demostrarnos que la violencia y la brutalidad es patrimonio de todos los tiempos, puesto que quizás erradicarla del todo es la asignatura pendiente de los españoles desde el principio de los tiempos… Felicidades a las Eulalias y felicidades a las mujeres que se llaman Laia, que no es otra cosa que una adaptación de ese nombre de Eulalia que, en el idioma de los clásicos del Egeo, no significa más que “la bien hablada”.

Posteado a las 3:05 am | En Día a día, Ideas & Propuestas | Sin comentarios

Otro pico en la cabeza…

7 de Febrero de 2010

Por cierto, que hablando del asesino de Trotsky, me ha venido a la memoria una escena de un capitel conservado en el claustro de San Juan de la Peña, en ese espacio privilegiado donde se puede sentir el aire que inspiró los primeros momentos de la andadura del Reino de Aragón. Es un capitel que siempre se ha vinculado a la representación del asesinato de Abel en manos de Cain, en este caso como consecuencia del pico que le clava en lo alto de su cabeza sin contemplaciones. Aunque hoy, algunos autores se inclinen por vincular la escena a la representación genérica de la violencia, e incluso otros apunten que es el testimonio de alguna pelea entre los canteros que trabajaron en este claustro, lo cierto que es aquí tenemos una muestra de cómo en el siglo XII, allá por 1150, el ser humano era –en algunos momentos– prisionero de su violencia y de su irracionalidad. Y, por supuesto, en el caso de Caín como en el de Ramón Mercader, prisioneros de su fanatismo y su envidia, quizá del acomplejado vivir de los que no saben lo que son los valores que deben imperar en la construcción de un ser humano con mayúscula.

Posteado a las 3:13 pm | En Día a día | 1 comentario

Siguientes »

© COLORIURIS Verde | "Domingo Buesa en vanguardia" es gestionado con WordPress
Entradas (RSS) y Comentarios (RSS) | ^Volver arriba^