La tradición del Pilar, Bien de Interés Cultural Inmaterial
26 de Febrero de 2010
En el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, el jueves 25 de febrero de 2010, se ha discutido entre las mociones una presentada por el PAR que planteaba la necesidad de que desde el Ayuntamiento de la ciudad se instase al Gobierno de Aragón la declaración de la Tradición de la Virgen del Pilar como Bien de carácter inmaterial, paso necesario para que así se reconozca a nivel mundial. Y a mí, en nombre del Grupo Popular, me ha tocado el honor de defender nuestro voto de apoyo decidido a este respecto. Y he planteado que así lo consideraba partiendo de tres premisas que paso a detallar.
Entiendo que la devoción pilarista es un valor universal, que hoy es absolutamente indiscutible para aquellos que partan del conocimiento de la realidad y lo hagan desde el sentido común. La Virgen del Pilar ha sido uno de los elementos más notables en la creación de múltiples manifestaciones artísticas a nivel universal. Imágenes, pinturas, poemas, fiestas, edificios… responden en cualquier parte del mundo a la capacidad creadora de la devoción del Pilar. Pero además, esta devoción incluye importantes claves para entender la cultura aragonesa, y es referente de los gestores culturales, en los grandes ámbitos de la creación cultural, desde la pintura de Goya hasta el cine de Buñuel pasando por la creación poética de Antonio Machado.
En segundo lugar, tendiendo claro lo anterior, es conveniente acometer la necesaria adecuación de la realidad a la legislación. Y así es bueno que solicitemos que sea declarada la Tradición pilarista como Bien de Interés Cultural porque cumple los dos requisitos que habla la ley, articulo 12,4, al tratar de estas manifestaciones propias. Por un lado que sea notable el protagonismo de la sociedad en la devoción, cosa que nadie en su sano juicio puede negar, y por otro el impacto social de la devoción que es evidente lo mires por donde lo mires. Por ello, cumple las exigencias de la Ley aragonesa de Patrimonio Cultural de marzo de 1999.
Pero, dicho esto, conviene apostar por lo mejor. Y he dicho, cosa que sostengo con firmeza, que es bueno pedir el reconocimiento de la dimensión universal de la Tradición.
(Sólo admitiré que no se haga cuando se reconozca públicamente que lo hacen porque no quieren que lo aragonés alcance reconocimiento, que no quieren defender lo aragonés, como tal parece derivarse de la explicación del portavoz de CHA que ha llegado a plantear oscuramente que habría que hablar de cuándo se declaró Bien de Interés Cultural a la Basílica. Inaudito, vergonzoso, increíble serían los adjetivos que podrían definir el cuestionamiento de los valores artísticos, culturales e históricos, del templo del Pilar. Sólo desde el absurdo podrían entenderse estos planteamientos, por lo que yo creo que no merecen más comentario.)
Y como decía, es bueno que esta devoción sea objeto de atención desde la Convención para la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, de 17 de octubre de 2003, aprobada en la Conferencia General de la ONU en Paris. Su artículo 2, habla de dos requisitos: el sentimiento de identidad y su interacción con la Historia. Los dos los cumple y por tanto debemos plantearnos el pedir que la Tradición de la Virgen del Pilar, sea declarado Bien Inmaterial de valor universal.
Y todo esto, como pueden ver, sin poner encima de la mesa los inmensos valores religiosos que para muchos de nosotros tiene la Tradición de Nuestra Señora del Pilar y su devoción, pilar fundamental de lo que ha sido, es y será Aragón. Mientras tanto, para todos aquellos que no quieren reconocer lo evidente, para todos aquellos que no tienen el valor de vivir su descreimiento y sus complejos desde el respeto a los demás, quiero recordarles una frase genial de un aragonés ilustre que fue Mariano de Cavia, quien escribía en octubre de 1895, en su primer artículo en “El Imparcial” titulado “El ateo en Misa”, aquella idea rotunda de que “Se ha dicho que el que no cree en Dios cree en el diablo. En Aragón, no. El que no cree en Dios… cree en la Virgen del Pilar”.
Recuperando sensaciones de un mosen ilustrado
21 de Febrero de 2010
Cuando he visto la foto que comparto con vosotros, me han venido a la mente un sinfín de sentimientos que bien pudieran acercarnos a lo que pudiera pensar mosen Martín, el viejo rector de la iglesia de Lárrede, que gastaba los días de su vida, las horas de ese año en el que contaban los trajineros, mercaderes de quesos, había sucedido –líbrenos Señor- la decapitación de los reyes de los franceses. Y con el miedo en el cuerpo, allí, perdido de la civilización, en esos paisajes que recreaban la vista y que aportaban a la mesa obsequios tan suculentos como las peras limoneras del camino a Senegüé, el buen cura cubría las horas entre liturgias, conversaciones, trabajos, rezos, paseos y recuerdos…
En aquella mañana, seguro que su mente estaba lejos, con su mirada fija en el horizonte y la brisa en la cara. Su cabeza no paraba de dar vueltas sobre la carta que había salido en el correo de Biescas hacia el Palacio del Obispo de Jaca, esa carta en la que le pedía al obispo permiso para poder usar una peluca que le protegiera del frío invierno del Serrablo. Y mientras esperaba la respuesta, esa mañana seguía asomado a la vieja ventana de la casa prioral, observando cómo la niebla comenzaba a levantar sobre el valle, sabía que pronto se podría ver el río que custodiaba esas magnificas truchas que le traía el sacristán.
Al fondo, la nieve manchaba las praderas lejanas y abajo, en el verde de la era de los López de Isabal, los señores del lugar, pastaban las vacas recreando la aburrida cotidianidad… Se atisbaba la primavera y ya estaba en la falsa aireándose el jamón que le ayudaría a pasar un largo año de días largos y noches de soledad. Mientras tanto, a espaldas de su cuarto, al norte, crecía el miedo ante aquellos salvajes que cortaban cabezas y que iban levantando polvo y lodo en los caminos que bajaban hasta los Pirineos… Pero, pronto serían las ocho y la campana del enhiesto campanario estaba presurosa de soltar a la brisa de la mañana los sonidos rotundos de sus metales, la voz que llamaba hacia esa iglesia que había que retejar porque desde el invierno de la gran nevada no había caminado por sus tejados un triste maestro de obras.
Posteado a las 2:31 am | En Ideas & Propuestas, Ecos | 1 comentarioEl enigma de Santiago de Agüero
18 de Febrero de 2010

Hace muchos años ofrecí al lugar de Agüero uno de los folletos que IberCaja dedicaba a los lugares y enclaves más importantes de Aragón, un folleto en el que hablaba de ese pueblo colgado en la montaña y lleno de historia y de arte. Pero, de manera muy especial, tengo que reconocer que la mayoría de sus páginas las dediqué a un monumento que siempre me ha llamado mucho la atención: al templo de Santiago de Agüero, a lo que las gentes del lugar siempre han conocido como la ermita de Santiago. Desde su peculiar ubicación, atalaya de campos de olivos y de llanuras que sueñan el valle del Ebro, este templo conserva entre sus piedras uno de los secretos más atractivos de ese lejano siglo XII.
Y hablo de secreto porque ignoramos, y el templo no nos lo explica, la causa por la que se quedó en una hermosa ermita lo que iba a ser un gran templo de planta basilical, con tres naves culminadas en tres hermosos y plásticos ábsides. A veces, me ha parecido que en sus paredes y en lo que nunca se hizo está la historia de San Juan de la Peña, de un monasterio que decidió construir este gran templo para acercarse a los centros de decisión política de ese momento. Bien es cierto que algo tenían que hacer, puesto que metidos en la roca, mirando hacia los Pirineos, de espaldas al sur, alejados de Huesca y de Zaragoza, al margen de los nuevos caminos de desarrollo económico de la llanura oscense…, poco podían resistir y –de manera especial- poco podían mantener el poder que los reyes anteriores le habían dado, con su presencia y con su magnificencia. Pero ya no subían, quedaba a desmano, y por eso ya no hacían grandes concesiones… Era necesario acercar el espacio monástico de referencias, construir un nuevo monasterio en la llanura oscense. Y ese debe ser el origen de Santiago de Agüero, pero el origen y el final puesto que el monasterio se arruinó –por mala gestión de un abad suyo y porque se metieron en más gastos de los que podían- y debieron suspender su proyecto de acercarse al centro político de Huesca.
Visitarlo es una gozada porque en el podemos ver lo que queramos ver, algunas escenas maravillosas congeladas en el tiempo de la piedra de sus capiteles, marcas de cantero y algunas palabras que nos sugieren otras tantas cosas. Como es palabra ANOLL que, el amigo García Omedes, entiende que puede ser el nombre de ese genial constructor que puso su firma en algunos sillares del zócalo norte… Es visita obligada para acercarnos al Aragón de la segunda mitad del siglo XII, para sentir los espacios del románico del reino de Alfonso el Batallador o de Ramiro II, incluso para mirar con detalle esa cabeza real que algunos dicen que es la de Pedro I, recuerdo de su reina doña Berta que gobernó este Reino de los Mallos, y que para otros es la de Ramiro II, aunque quizás no sea la de ninguno de los dos, o incluso de Pedro de Bearne… En todo caso no lo echen en saco roto y si no quieren conducir apúntense a la excursión que el domingo 21 de febrero, a la vuelta de la esquina, organiza el Instituto de Estudios Altoaragoneses que dirige y muy bien mi amigo el doctor don Fernando Alvira. Precisamente el leer la invitación a esa atractiva excursión me ha provocado estas líneas que no quieren ser más que un recuerdo especial para un monumento espacial de una tierra especial. El Reino de los Mallos, en el Aragón románico, en el mandato de la Casa de Aragón.
CURIOSIDADES SOBRE SAN VALENTIN
14 de Febrero de 2010
Sin entrar en más barros, pues son multitud los que se disputan estos restos de un santo que la Iglesia pone en duda al revisar el calendario, amplio las aportaciones que hacéis en mi Muro de Facebook y os cuento que fue un capellán del emperador Carlos V quien, en 1525, recibió autorización del papa Paulo III para colocar la cabeza de este santo romano en la Colegiata de Toro, donde se conserva hasta hoy en un relicario de plata renacentista. Y fueron los caballeros de la Orden del Santo Sepulcro los que trajeron, también desde Roma, las ocho reliquias que se conservan en la Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud posiblemente desde finales del siglo XVIII. Y no olvidéis que, en España, Incluso hay quienes creen que esta enterrado en los jardines de la Catedral de la Encarnación de Almería, vinculando su descanso eterno a la hermosa leyenda del almendro rosa.
Pero, por encima de todo ello, la gran pregunta es si es posible constatar la veracidad de esta historia del famoso san Valentín, victima o beneficiado por una campaña publicitaria, que hiciera hace años Galerías Preciados para promover el consumismo entre las parejas de enamorados. Está claro que son multitud de iglesias las que custodian restos suyos, llegando a contabilizarse incluso varias calaveras del santo. Y es evidente que en la revisión del calendario de los santos, la propia Iglesia ya tuvo muchas dudas sobre la autenticidad de este santo. Pero, al margen de todo ello, lo que importa es el espíritu que impera en este día y la dimensión de comunicación y cercanía que genera en millones de personas.
Mientra meditamos en ello, podemos leer en algunas referencias históricas que el origen de esta fiesta está en la fiesta de la Lupercalia del 15 de febrero y que fue un papa, el papa Gelasio en el año 496, quien cambió el día y la referencia. La vieja fiesta romana pasó a celebrarse el día 14 y dedicada a san Valentín. Seguía la celebración del amor, pero la fiesta pagana ya tenía un evidente significado cristiano.
No obstante, la primera vinculación de esta fiesta con la de los enamorados tuvo lugar en el año 1382, cuando el poeta inglés Geoffrey Chaucer, en su “Parlement of Foules” y hablando del matrimonio de Ricardo II de Inglaetrra con Ana de Bohemia, escribe aquellos versos que dicen: “Porque esto fue el día de san Valentín, / cuando cada ave vino aquí a elegir su pareja”.
Posteado a las 7:13 pm | En Ideas & Propuestas | Sin comentariosLA PLAZA DEL PADRE PEDRO DIEZ
13 de Febrero de 2010
En el Casco Histórico de Zaragoza, desde febrero del año 2007 hay una Plaza dedicada al padre Pedro, ese escolapio que dejó una huella indeleble entre las gentes del barrio a las que sirvió con generosidad y con afecto. Su camino hacia los altares llena de emoción a muchas personas, tanto a las que tuvimos la inmensa suerte de conocerlo en nuestra época de alumnos escolapios, como a los que sólo supieron de sus filas que recorrían el barrio llevando a los niños a sus casas… Pedro Díez es un escolapio excepcional, de esos que habitualmente ha dado la orden del aragonés José de Calasanz y que han sabido hacer de la enseñanza y de su dedicación a los niños su razón de vivir…
Pero hoy no vamos a hablar de las cualidades del padre Pedro, sino de su plaza. Y lo hacemos porque ha recorrido el complejo mundo de la red una noticia que nos hablaba de que la Plaza que lleva el nombre del escolapio iba a tener una nueva denominación en el callejero, vinculada a la presencia en esa plaza de un espacio de las noches zaragozanas que se llama Oasis. Y esa noticia me ha llenado de indignación por muchas razones. Pero, sobre todo, porque el Pleno del Ayuntamiento con acuerdo de todos sus grupos decidió dar ese nombre a la plaza que se acababa de abrir en la calle Boggiero y junto al Colegio de las Escuelas Pías. Máxime cuando en aquella ocasión me tocó el alto honor de poder defender y negociar esta adscripción de la plaza al recuerdo del escolapio más notable en el mundo de la pedagogía infantil.
Por ello, he llamado al propio Presidente del Distrito del Casco Histórico, al concejal de IU don José Manuel Alonso, para preguntarle por esta noticia que había saltado hoy en función de lo que parece ser se habló en una comisión anterior. Y él mismo, con la educación y elegancia que le caracteriza, me ha confirmado que no hay nada de eso, ni hay intención de los responsables del Distrito municipal de cambiar el nombre de las calles. Estas palabras y el compromiso verbal del máximo responsable del distrito vienen a zanjar la cuestión y a tranquilizarnos a los cientos de personas que no vamos a tolerar que se cometa una agresión así con la memoria del Padre Pedro Díez, escolapio, parvulista, magnifico docente y generoso asistente social antes de que se reglamentara esta ocupación. De todas formas debemos saber que el Plano oficial de la ciudad, el callejero oficial, marca esa Plaza inmediata al colegio escolapio como la Plaza Pedro Diez. Y no hay más que hablar.
Sólo queda el poner en marcha una suscripción popular para poder hacer una escultura que lo recuerde, allí en la plaza, o un relieve que nos recuerde cómo llevaba a los niños hasta su casa al caer la tarde en esas famosas filas escolapias… El Boletín del Ateneo ya lo pedía en marzo del año 2007. Tres años después ya es hora de tomarnos en serio este asunto y vamos a por ello. En el comienzo de esta operación espero vuestros mensajes sumandoos a esta propuesta para poder ponerla en marcha conjuntamente con los que os parezca necesario hacerla. Espero vuestros mensajes.
Posteado a las 3:47 am | En Ideas & Propuestas | 1 comentarioSANTA EULALIA DE BARCELONA Y LA NIEVE
12 de Febrero de 2010
Y digo de Barcelona, para que todos sepamos que cuando las cosas son verdaderas hay que recalcarlas y aceptarlas, mientras las falsedades merecen nuestra crítica. Pero hoy no hablamos de la Corona de Aragón, hoy recordamos a una santa barcelonesa.
Cuentan las tradiciones más antiguas que el 12 de febrero del año 304, en la entonces colonia de Barcino, hoy ciudad de Barcelona, fue clavada en la cruz una jovencísima muchacha que se había declarado cristiana en plena persecución del salvaje Daciano –cuya memoria confundan los tiempos- en el gobierno del emperador Diocleciano. Pero, sin entrar en la veracidad de este relato martirial, en estos días en que ha vuelto la nieve a posarse sobre los campos de España, es bonito recordar que la leyenda de su muerte nos cuenta que, como estaba clavada desnuda en una cruz en aspa, para preservar su intimidad le crecieron los cabellos y comenzó a nevar copiosamente, de tal manera que una cortina blanca impedía ver la desnudez de esta joven que quizás no hubiera llegado a los quince años cuando murió crucificada. Y mientras los cielos derramaban la nieve, una blanca paloma, la que lleva la iconografía de la santa, salía de su boca hacia el cielo como si fuera el alma.
Ahí está el relato y lo que importa es la hermosa vinculación de la muerte de esta cristiana con la nieve, en una tarde de febrero, cuando los caminos de España estaban recorridos por el miedo y la muerte. Justo en los comienzos del siglo IV de nuestra era, para demostrarnos que la violencia y la brutalidad es patrimonio de todos los tiempos, puesto que quizás erradicarla del todo es la asignatura pendiente de los españoles desde el principio de los tiempos… Felicidades a las Eulalias y felicidades a las mujeres que se llaman Laia, que no es otra cosa que una adaptación de ese nombre de Eulalia que, en el idioma de los clásicos del Egeo, no significa más que “la bien hablada”.
Posteado a las 3:05 am | En Día a día, Ideas & Propuestas | Sin comentariosLa Virgen de Lourdes
10 de Febrero de 2010
Mañana día 11 de febrero es la Virgen de Lourdes, la Virgen que se apareció en un pueblecito desconocido, en Francia, a unos niños desconocidos, en el invierno de 1858. Como resultado de todo aquello, el pueblecito ignorado se ha convertido en un símbolo para todo el mundo, en un paisaje de esperanza en el que muchos hombres y mujeres han logrado recuperar la salud… Y todo ello, a la vuelta de la esquina, con un montón de documentos, de textos, de gentes que protagonizaron aquel momento y que han sido
contemporáneos de todos nosotros… Lourdes es el símbolo de la fe, de la esperanza, de las palabras escritas no leídas, de los secretos que trascienden al mundo… Y como queda lejos, hoy que recordamos a la Virgen de Lourdes, los que tenemos la dicha de vivir en Zaragoza podemos andar el camino por la calle conde de Aranda hacia el Portillo, a buscar la reproducción de la gruta en esa iglesia que está unida por los siglos a las heroínas de los Sitios de Zaragoza. Contra Francia y con Francia, ese es el juego de sensaciones que recorrerá nuestra mente al llegar al panteón de las que lucharon contra los franceses, justo a la misma iglesia en la que está la capilla-gruta para rezar a la Virgen que se apareció a unos jovencitos y jovencitas franceses…
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