LA CORONA DE ARAGÓN
La incultura o la iniquidad de un consejero de cultura
29 de Noviembre de 2009
Estamos viviendo en estos días un interesante debate sobre la Corona de Aragón, en concreto sobre cómo debemos denominarla, que se ha desatado con las declaraciones del conseller de Cultura del Gobierno de Cataluña al anunciar el descubrimiento de los restos del rey Pedro III el Grande. La controversia se ha desatado sobre tres puntos concretos que avalan, de entrada, la enorme incultura de este buen señor llamado en el mundo don Joan Manuel Tresserras, supongo que en la sucesión del poder Joan Manuel I de Cataluña. Son tres asuntos de cierta importancia que pueden ser disculpados si son producto de su ignorancia, pero que nunca pueden ser admitidos si en realidad fueran producto de un intento suyo de manipular la historia con intereses partidistas.
El primero es su explicación de que se habían encontrado los restos del rey de la Corona catalano-aragonesa. El segundo es que se trata de Pere II, hijo de Jaime el Conquistador, y el tercero habla de que es la primera tumba de un rey catalán que se ha encontrado intacta. No se pueden enunciar más disparates en menos palabras, cuestión que debería llevarnos a financiar a este señor -por suscripción pública- un master sobre Historia de España en cualquier universidad inglesa o francesa, donde quizás descubrirá que allí hablan de una historia muy diferente a la que él quiere imponer.
Pero, conviene recordar algunas cuestiones claves a este respecto en torno a la idea principal: nunca hubo una corona catalana-aragonesa, lo que existió y está documentada es una Corona de Aragón que tenía unos reyes que eran coronados como tales en la catedral de Zaragoza, en la Seo de San Salvador, en la capital política del Reino de Aragón. Por lo tanto, mal va este señor y los que le dan cobertura planteando la idea de una corona que no existió, cuestión que desde Aragón no se le debería pasar sin que fuera objeto de una firme reprobación, sin adentrarnos en el motivo –ignorancia o manipulación- pues que los dos son impropios de un servidor público.
Pero, además, es conveniente que le pidamos que hable de los reyes con precisión, puesto que si los restos son de Pedro III que vive entre 1240 y 1285, no puede confundirlo con Pedro II que vivió entre 1178 y 1213 y que además nació en Huesca. Y esta es la segunda cuestión, lo que nos da paso a la última cuando él se refiere a la tumba de un rey catalán. Sus asesores, que supongo serán más cultos que él, deberían haberle dicho que mal puede hablar de un catalán refiriéndose a Pedro II porque nació en Huesca y que si se refiere a Pedro III nació en Valencia.
En ninguno de los dos casos el rey susodicho nació en territorio de la actual Cataluña, que por cierto no existía como unidad territorial en aquel momento. Pero mucho menos el aragonés Pedro III al que se refiere, pues según su visión sería valenciano, a no ser que este político imperial considere que Valencia también es Cataluña. Claro está que, a estas alturas, yo me pregunto como puede hablar de Pedro II en el siglo XIII cuando ya hubo otro Pedro II en el siglo XII, nieto de la reina Petronila de Aragón que aportó a la Corona el título real y la familia de los Aragó. El puede hablar de Pere II de Cataluña, pero lo suspenderán en el master que deberá cursar en las universidades extranjeras porque el mundo culto entiende que a Pedro II de Aragón (rey de Aragón y conde Barcelona) no puede confundírsele con Pedro III de Aragón, Barcelona, Valencia, Mallorca….
De todo esto hay que tomar buena nota, porque los pueblos que no defienden su historia, la verdad de su pasado, son pueblos que acaban cautivos y amordazados por la iniquidad de los otros. Así que propongo que se haga llegar al Gobierno de Cataluña el ruego de que sea más respetuoso con su propia historia, que también es la nuestra. E igualmente que se sienten las bases para tratar de ayudar a este servidor de la Generalitat y se haga una suscripción pública con una doble finalidad. Si le guía la ignorancia le pagamos ese curso en Oxford, en la Sorbona o en cualquier universidad europea para que no piense que lo queremos contaminar. Y si lo que le guía es la maldad y la mentira tendenciosa, le pagamos una semana de ejercicios espirituales en Montserrat para que medite sobre la conveniencia de acompañarse por la Verdad, base de la dignidad de la persona. En este caso, aunque es mucho más grave el asunto, nos saldría más barato de coste. En todo caso, una precisión al señor Tesserras porque cuando dice que van a estudiar inmediatamente los restos del rey lo que debería anunciar es que no es al rey al que van a estudiar, que es a él al que van a poner inmediatamente a estudiar la historia de su comunidad.
Creo que ya vale de pasar por alto estas muestras de malévola ignorancia, es el tiempo de defender la verdad como único camino para el desarrollo de la convivencia que gentes mal intencionadas quieren romper. Y esto no se lo podemos consentir.
REYES DE LA CORONA DE ARAGÓN
Alfonso II, 1169-1196
Pedro II 1196-1213
Jaime I 1213-1276
Pedro III 1276-1285
Alfonso III 1285-1291
Jaime II 1291-1329
Alfonso IV 1327-1333
Pedro IV 1336-1387
Juan I 1387-1396
Martín I 1396-1410
Fernando I 1412-1416
Alfonso V 1416-1458
Juan II 1458-1479
Fernando II 1479-1516
5 comentarios »
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Lo del nombre del rey creo que nos ha quedado claro a todos los aragoneses que hayamos estudiado un poco de Historia de la Corona. Lo que debería aclarar señor Buesa es si sus declaraciones en el Heraldo de hoy, las hizo tal cual o alguien las has transcrito incorrectamente, porque sino alguien le está dando la razón al nacionalismo vasco más radical, porque en este país ha habido tres Coronas: la de Castilla, la de Aragón y la de Navarra. Si sólo hay dos en España, está diciendo implícitamente que el Reino de Navarra no es España, que dudo mucho que sea su intención.
Comentario realizado por enver555 — 29 Noviembre 2009 #
Mi querido amigo, su vinculación a un terreno tan fértil en nuestra historia como las queridas tierras de las altas Cinco Villas, le harán entender con facilidad que el comienzo de toda esa estructura política altomedieval está en el Reino de Navarra y en el testamento de Sancho III el Mayor, muerto en el año 1035, que dejaba su reino dividido entre sus hijos. A García le dejó el reino de Navarra, la casa troncal, a Fernando el viejo condado de Castilla convertido en reino y a Ramiro el viejo condado de Aragón, convertido en reino. Pronto el reino de Sobrarbe y Ribagorza, que se lo dejó a otro de sus hijos Gonzalo, acabó en manos de Ramiro I y, años más tarde, el propio reino de Pamplona acabó dividido entre los castellanos y los aragoneses, quedándose el título real Sancho Ramírez, hijo de Ramiro I de Aragón.
A partir de este momento, el viejo y poderoso reino de Pamplona vivirá entre dos estados muy poderosos que él creó y que ahora son los que lo controlan, se lo reparten y lo obligan a buscar alianzas en tierras francesas, momento en el que comenzará a hablarse del Reino de Navarra, mientras Aragón y Castilla se han ido ampliando a costa de otros territorios (incluidos territorios como Guipúzcoa que se incorporaron a Castilla por negociación en los inicios del siglo XIII, después de que la baja nobleza de Álava apoyara las aspiraciones del ejército castellano –mandado por el señor de Vizcaya- sobre este territorio repoblado por navarros). Aragón y Castilla ya son Coronas, es decir una “federación” de reinos y territorios que tienen un mismo rey. Navarra sigue manteniendo el estatus de Reino con absoluta independencia de todos, mientras pueda hacerlo pues en 1512 las tropas del rey Fernando el Católico invaden Navarra y la incorporan al nuevo estado nacido del matrimonio de los Reyes Católicos.
Dicho esto, yo creo que el Reino de Pamplona, después conocido como Reino de Navarra, ha sido siempre un estado indepediente y muy importante de la península ibérica, que ha contribuido a la historia de España como nadie y que él mismo es España desde el comienzo de los tiempos. Pamplona es el origen de todas las monarquías bajomedievales y que mantuvo su ordenación de Reino mientras en Castilla y en Aragón, dos reinos fundados por un rey pamplonés del siglo XI, se tuvo que optar por la figura jurídica de Corona para dar una lectura más correcta de lo que ocurría en su interior. Es decir: en la península están a finales del medievo varios reinos (Navarra, Portugal, Castilla, León, Granada, Aragón y Valencia…), aunque algunos de ellos se unen bajo la formulación jurídica de Corona (Castilla, León en la Corona de Castilla y Aragón y Valencia más el reino de Mallorca y el condado de Barcelona en la Corona de Aragón). En realidad cuando hablamos de corona no hay que olvidar que estamos ante un sustantivo femenino que puede significar: reino, monarquía o aro que ciñe la cabeza en señal de dignidad. Espero haberle sido útil y le agradezco que me de la posibilidad de aclarar por si habían quedado un tanto oscuros algunos términos.
Comentario realizado por Domingo Buesa — 29 Noviembre 2009 #
Muy agradecida su precisión, aunque me pene que la lean tan pocas personas en comparación con las que seguro lo han leído esta mañana en el Heraldo.
Comentario realizado por enver555 — 29 Noviembre 2009 #
Gracias por las enseñanzas que tanta gente desconoce. La Historia siempre se ha tergiversado para el beneficio de los gobernantes, pero en este caso estamos en democracia y los territorios vecinos fuimos arte y parte de la Historia manipulada. Este error podrá corregirlo ahora el gobernante, pero cuando los errores aparecen en los libros como materia para enseñar a los alumnos (por orden de los gobernantes), será muy difícil corregirlos en las generaciones que aprendieron una lección tergiversada. Un cordial saludo
Comentario realizado por Javier — 1 Diciembre 2009 #
El término «Corona Aragonum et Catalonie» aparece en el Privilegio de anexión de Mallorca a la Corona del 16 de septiembre de 1286. La traducción es: “Corona de Aragón y Cataluña” en castellano, o “Corona d´Aragó i Catalunya” en catalán. Esta seria la forma más correcta de llamar a la entidad que fue unida entre el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona en el matrimonio de 1150. No obstante, hablar en terminos de adjetivo gentilicio, no es lo más correcto, pero existiendo las dos entidades. Aragón y Catalunya (La primera definición de catalanes la encontramos en el año 1117 en el poema pisano Liber Maiochilinus de gestis pisanorum illustribus, en el que realizan los pisanos con los catalanes, el intento de abordar la conquista de Mallorca, con Ramón Berenguer III al mando de tropas catalanas). Se puede definir tambien como “Corona catalano-aragonesa”. Como muestras: “The rise of Aragon-Catalonia”, año 1999 de Cambridge Histories Online y tambien “The rise of the aragones-catalan empire” de J.Lee Shneidman año 1970. El termino “Corona de Aragón” es solo una simplificación, parcial e incorrecta, de las dos entidades que la constituyeron originalmente.
Comentario realizado por jg — 4 Marzo 2010 #