<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress/1.5.2" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
<channel>
	<title>Comments on: Lecturas de un verano (II): DEL CATEDRÁTICO A LA MONJA PINTORA</title>
	<link>http://www.buesaenvanguardia.com/2006/08/30/del-catedratico-a-la-monja-pintora/</link>
	<description></description>
	<pubDate>Tue, 14 Oct 2008 00:45:17 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=1.5.2</generator>

	<item>
 		<title>Comment on Lecturas de un verano (II): DEL CATEDRÁTICO A LA MONJA PINTORA by: Raúl Tristán</title>
		<link>http://www.buesaenvanguardia.com/2006/08/30/del-catedratico-a-la-monja-pintora/#comment-305</link>
		<pubDate>Thu, 31 Aug 2006 05:15:48 +0000</pubDate>
		<guid>http://www.buesaenvanguardia.com/2006/08/30/del-catedratico-a-la-monja-pintora/#comment-305</guid>
					<description>Sus óleos y dibujos son auténticas fotografías que no sólo roban su realidad al retratado, sino que traspasan los límites intangibles del alma para mostrarla a la luz.

Y la paz, la calma espiritual que destilan esas jóvenes, que parecen sumidas en sus pensamientos, reflexiones desde las cuales no desean regresar...

En &quot;Ven en ayuda de mi soledad&quot;, la humanidad se contempla a sí misma en el ondo de un vaso de agua, esencia pura y mística de la vida.

En &quot;Tú me sondeas y me conoces&quot;, el desánimo y la derrota, el abandono, parecen hacer mella en el corazón sencillo y humilde...

Mil lecturas son posibles, mientras ojeo los libros dormidos de &quot;Tu palabra que ilumina&quot;.

Isabel Guerra, gracias por no haber guardado ese tu don en una oscura celda.</description>
		<content:encoded><![CDATA[	<p>Sus óleos y dibujos son auténticas fotografías que no sólo roban su realidad al retratado, sino que traspasan los límites intangibles del alma para mostrarla a la luz.</p>
	<p>Y la paz, la calma espiritual que destilan esas jóvenes, que parecen sumidas en sus pensamientos, reflexiones desde las cuales no desean regresar&#8230;</p>
	<p>En &#8220;Ven en ayuda de mi soledad&#8221;, la humanidad se contempla a sí misma en el ondo de un vaso de agua, esencia pura y mística de la vida.</p>
	<p>En &#8220;Tú me sondeas y me conoces&#8221;, el desánimo y la derrota, el abandono, parecen hacer mella en el corazón sencillo y humilde&#8230;</p>
	<p>Mil lecturas son posibles, mientras ojeo los libros dormidos de &#8220;Tu palabra que ilumina&#8221;.</p>
	<p>Isabel Guerra, gracias por no haber guardado ese tu don en una oscura celda.
</p>
]]></content:encoded>
				</item>
</channel>
</rss>
