Las etapas de San Juan de la Peña
7 de Julio de 2006
En el post sobre mi participación en el Curso de Verano, que ha montado y culminado con éxito la doctora Pilar Poblador -dentro de las importantes presencias de la Universidad de Zaragoza en Jaca-, comentaba que había reflexionado sobre la historia del monasterio de San Juan de la Peña a lo largo de los siglos y su referencia como identidad aragonesa.
Ahora, atendiendo a los ruegos que me han llegado de algunos lectores -los cuales agradezco-, quiero precisar un poco más y haceros llegar -para comentarlas entre todos y compartirlas- las etapas para entender cómo se convirtió este monasterio en la clave de Aragón.
Primera etapa.- Desde el siglo XI -como panteón de los reyes de Aragón- se convirtió en el espacio que custodiaba la memoria de las hazañas del reino, el recuerdo de los reyes que habían hecho posible este estado pirenaico. Y este empeño fue mantenido durante el medioevo, mientras los reyes dejaban de visitar el monasterio porque se habían ido a vivir a la costa e, incluso, al Mediterráneo.
Segunda etapa.- A finales del siglo XV, los cronistas zaragozanos comienzan a escribir que en este paisaje de San Juan de la Peña se proclamó al primer rey de Aragón, dejando claro que antes que el rey fueron los aragoneses, dando razones a los nobles que estaban muy enfrentados con los monarcas que les querían limitar su poder. Ese es el momento -incluso durante los siglos XVI y XVII- en el que se explica que García Ximénez es tan héroe como Pelayo, el líder asturiano que se sublevó en Covadonga.
Tercera etapa.- En el siglo XVIII los monjes se van a vivir a un monasterio nuevo, el de la pradera de San Indalecio, y cómo no pueden trasladar las tumbas reales deciden protegerlas. El rey Carlos III comienza a construir un nuevo panteón en 1770, que los franceses respetarán en 1809 y al que acudirán los viajeros románticos. Estos poetas, seducidos por la muerte y los panteones, llegan en la primera mitad del siglo XIX atraídos por estas tumbas que son “la cuna de la monarquía española, hasta las sepulturas de los primeros conquistadores cristianos”, tal como escribe Gustave d’Alaux en 1838.
Cuarta etapa.- A finales del siglo XIX, en 1889, el oscense Pedro Claver y Bueno vincula -por primera vez- San Juan de la Peña con la cueva asturiana de Covadonga, y, a principios del siglo XX, el periodista Mariano de Cavia denuncia que se haya dado mucho dinero al santuario de Covadonga (con ocasión de sus mil doscientos años) y San Juan de la Peña esté “en el olvido más triste, en el abandono más inicuo”, destruyéndose solo y abandonado. Cuál es la clave que hay que lograr para salvarlo: pues conseguir que una carretera permita llevar a miles de personas hasta allí para verlo y admirarlo. Y eso se logra en 1931, tras el empeño de Primo de Rivera, cuando llegan hasta el monasterio por primera vez los automóviles y los primeros autobuses. Ese es el momento en el que el monasterio para a ser un espacio para el turismo, para disfrute de los aragoneses. El momento en el que este conjunto de dos monasterios y paisajes hermosos se convierten en cita turística, para todos los que quieran apreciar la belleza del románico y el valor de los escenarios en los que nació Aragón.
Mi meteórico Curso de Verano en Jaca
5 de Julio de 2006
La tarde del martes he estado en la ciudad de Jaca, en esa maravillosa ciudad que fue la primera capital del Reino de Aragón, para participar como profesor en un Curso de los que se imparten este año. Concretamente en el Curso sobre “Conservación y renovación: reflexiones sobre arquitectura contemporánea”, que dirige mi buena amiga Mª Pilar Poblador.
He disfrutado mucho hablándoles de la historia de las intervenciones en el viejo monasterio de San Juan de la Peña, de cuando los reyes lo fueron construyendo como panteón real y de cuando el olvido lo fue destruyendo, perdido entre unos parajes fabulosos pero muy alejados del centro político del reino. Les he explicado las etapas que definen su historia y cómo se han ido sucediendo intervenciones de multiples arquitectos. Hemos disfrutado juntos y hemos reflexionado un poco más sobre este paisaje en el que nació y se gestó lo aragonés, en un paisaje en el que comenzó la lucha contra los musulmanes allá por el año 732 y en un paisaje en el que en 1931 se celebró el primer “Día de Aragón” conmemorando el día en el que los automoviles pudieron llevar hasta la pradera de San Indalecio a cientos de gentes. Ha sido el colofón a una visita que han hecho los alumnos del curso con Natalia Juan. Y, por cierto, ha sido el preámbulo a una cena apasionante en la que he compartido mesa con muchos compañeros de la Universidad de Zaragoza y, de manera especial, con el ingeniero Juan José Arenas que es un prestigiado profesional que hace en nuestra ciudad el Puente del Tercer Milenio. Juan José es un encanto de persona, un hombre profundo y reflexivo, un mundo por descubrir. Sobre todo si le acompaña su mujer, en cuyo caso se hace realidad ese dicho que dice que junto a todo gran hombre hay una gran mujer.
Acabo de llegar a Zaragoza, he subido y he bajado, pero ha merecido la pena porque conocer a personas que te enseñan los caminos del conocimiento y que vibran en la onda del respeto y la elegancia personal siempre es importante.
Posteado a las 1:12 am | En Día a día | 2 comentariosEl sabio Javier Delgado y la defensa del árbol
3 de Julio de 2006
He acabado de leerme el número de junio de la revista “Aragón turístico y monumental”, que es obra de algunos buenos amigos que configuran el SIPA, y tengo que deciros que he pasado buenos y malos ratos descubriendo perfiles de esta tierra aragonesa, conociendo el abandono de algunos lugares, sabiendo de tantas posibilidades sin explotar… Es apasionante el conocimiento que te aporta esta revista, que os aconsejo leer, y sobre todo es beneficioso el interés que te trasmite por conocer las cosas en su escenario original.
Hoy, quiero destacar uno de sus artículos, escrito -por el entrañable y apreciado bibliotecario Javier Delgado- en defensa de los árboles de la ciudad, “síntoma y señal de la calidad de vida, del confort vital del que gozamos sus habitantes”. Cuando el Ayuntamiento de Zaragoza no tiene reparo en romper, derribar y arrancar cientos de árboles en diferentes lugares de la ciudad, es bueno leer las reflexiones de este docto humanista zaragozano recordándonos que con los árboles no hay que coexistir, hay que convivir, hay que ver y escuchar ese regalo permanente que nos hacen de estética, de disfrute, de paz, de salud; en suma de equilibrio físico y mental.
Y, para concluir, pasen páginas y acudan al artículo de Parra glosando el libro de Emilio Pérez sobre ”Imágenes forestales en el paisaje aragonés”, donde explica que el árbol es el símbolo de la regeneración de un país y que en Aragón apostaron por la repoblación forestal los ilustrados y los regeneracionistas, con Costa a la cabeza.
Leyendo la revista “Aragón”, la imagen del concejal Gaspar “el leñador” y del alcalde Belloch “el consentidor” adquiere todo el tinte de esa España arboricida, bruta e inculta, que nunca nos gustaría que volviera.
Posteado a las 11:51 pm | En Oposición constructiva, Ecos | Sin comentariosGratitud eterna al Presidente Adolfo Suárez
3 de Julio de 2006
Hoy, 3 de julio, se cumplen treinta años del nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno de España. Hoy se cumplen treinta años del momento en el que este país comenzó a caminar hacia la democracia, a caminar de la mano de este hombre que nunca dudó que, al final del trayecto, podríamos construir un futuro mejor. Sus esfuerzos, los de todos, hicieron posible aquellas palabras con las que se dirigió por televisión: “la meta última es muy concreta: que los gobiernos del futuro sean el resultado de la libre voluntad de la mayoría de los españoles”.
Hoy, tres décadas después, y mientras la enfermedad nos lo ha trasportado a otro mundo de sensaciones, los españoles debemos estar profundamente agradecidos a este hombre que hizo posible lo más difícil, poner en marcha el proceso de la transición que nos llevó a la Constitución de 1978 y a la España de las Autonomías. Y, aunque él ya no pueda saberlo, no debería quedar una ciudad en este país que no tuviera una calle dedicada a este hombre, a este artífice de la paz como camino hacia la convivencia, tal y como hicimos los populares_ en el Ayuntamiento de Zaragoza, el 22 de junio del año pasado, mediante una moción que fue aprobada por unanimidad.
Su trayectoria es testimonio ejemplar de un presidente del Gobierno que tiene claro que su primera tarea es reconocer la soberanía popular, trabajar por el bien común, construir antes que destruir, buscar la paz fuera de la ignominia, respetar a los españoles y no traicionar su confianza. De él podrían aprender muchos, especialmente el actual presidente socialista del Gobierno que, a fecha de hoy y cuando ya tiene 46 años, no sabe el significado de la palabra España.
Posteado a las 4:29 pm | En Día a día | 1 comentarioPEDRO J. RAMÍREZ, EL MEJOR ANALISTA
La traición del duque de Orleáns y Rodríguez Zapatero
2 de Julio de 2006
El diario El Mundo publica hoy domingo una magnifica “Carta del director”, en la cual Pedro J. Ramírez se nos confirma como uno de los analistas más lúcidos y brillantes del momento.
En esta carta editorial, se dedica a recordar la andadura del duque de Orleáns, de Luis Felipe II, primo de Luis XVI y nieto del regente de Francia, comparándola sutilmente con la de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno socialista de España. Es sencillo de establecer el paralelismo entre ambos personajes, mucho mejor después de ir conociendo las claves que aporta Pedro J. Ramírez. Sin duda, es una gozada poder leer este meditado trabajo, cosa que yo aconsejo a todos los que quieran alcanzar la visión más acertada que se pueda dar de este momento histórico en el que el presidente del gobierno ha roto el Estado de derecho.
En dos palabras. El duque de Orleáns, al estallar la Revolución francesa, se puso del lado de los revolucionarios y apoyó todas las peticiones que éstos hicieron, alegando que era para controlar la situación y salvar la vida del rey de Francia Luis XVI. Pero, al llegar el momento de votar la muerte de su primo el rey, el noble, entregado en manos de los revolucionarios, decidió traicionar su palabra, su fidelidad y su lealtad, y apoyó la muerte del monarca alegando que no había otro remedio. Esta traición, esta indignidad, esperaba que le valiera de seguro para salvarse él, pero al final los revolucionarios -que no se fiaban del hombre que había traicionado el estado monárquico al que servía- decidieron acabar con él y lo guillotinaron en noviembre de 1793, diez meses después de que él traicionara a su primo el rey de Francia. Cuando lo apresaron estaba con un viejo amigo, al que preguntó si entendía lo que pasaba. Y éste, hombre de la calle al fin, le explicó que era lo que tenía que pasar. Los revolucionarios sanguinarios ya habían logrado de él todo lo que podían esperar y ya no era necesario. Es decir, lo mismo que su amigo hacía con un limón después de exprimirlo: tirarlo a la basura.
Cuando decapitan al duque de Orleáns, los revolucionarios ya no podían esperar de él nada más: había entregado el estado monárquico, había facilitado el asalto a la ley imperante, había votado la muerte del rey, había abandonado a todos los suyos, se había entregado en manos de los revolucionarios… Sólo era ya un testigo de la traición más indigna y brutal que un hombre puede hacer. Sólo era un testigo de cómo se había asaltado un mundo para destruirlo desde la felonía y el compincheo. Era el gran traidor, aunque el se creía el gran salvador, el heraldo de la paz.
Tenía 46 años, los mismos que ahora tiene el presidente Rodríguez Zapatero, el hombre que está entregando el Estado a una banda de asesinos y que, en su puerilidad, aún cree que a los traidores deben concederse los laureles de los hombres que hacen la paz. En Roma, desde luego, no era así porque nunca pagó a los traidores. Y tampoco será así en la España de hoy, como deja bien claro esta reflexión de uno de los periodistas más brillantes que tenemos.
Posteado a las 11:25 pm | En Oposición constructiva, Ecos | 2 comentarios © COLORIURIS Verde | "Domingo Buesa en vanguardia" es gestionado con WordPress | Buzón de sugerencias
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