SAN JORGE
23 de Abril de 2012
Hace dos años publicaba en mi querido “Diario del Alto Aragón”, en el que volveré a escribir después de unos meses de abandono por causa de mi enfermedad, un artículo en el extraordinario del día de San Jorge. Hoy continúa teniendo vigencia y quiero recordarlo justamente en el mismo día en el que los aragoneses celebramos su fiesta, en el día en el que recuperamos importantes parcelas de nuestra historia en las que nuestros antepasados quisieron ver actuar la mano divina a través de san Jorge, de ese brillante soldado que les ayudó en tantas batallas desde la conquista de Huesca en el siglo XI hasta la de Valencia en el siglo XIII. Así que sin más preámbulos aquí tenéis aquella reflexión:
He escrito muchas veces sobre la historia de este santo tan aragonés como universal, que no me encuentro con ganas de hacerlo sólo para reiterarles una relación de noticias que hablan de cómo este soldado de Capadocia se ha convertido en un referente de esta tierra que se llama Aragón. Pero, sin embargo, nos obliga a retomar el asunto la lealtad que debemos los aragoneses a nuestra historia. Porque, hoy, nos invitan a recordar estas noticias documentadas episodios que nos ha tocado vivir con la historia de unas obras de arte que no nos quieren devolver, contra el mismo derecho que sus captores alegaron, o con las patéticas reflexiones de un consejero catalán so
bre Pedro III de Aragón, que ahora no sabemos si se refiere a Pedro II en la obediencia de la Generalitat o acaso Pedro I en la obediencia de El Palmar.
Bromas aparte, está claro que estamos en tiempos de comprometerse con la defensa de lo nuestro, de comprometerse con este proyecto común que tiene un nombre que hunde sus raíces en el siglo IX desde el nacimiento del condado; que se presenta como uno de los estados vertebradores de la Europa del románico –en el siglo XI- desde el Reino de Aragón; y que se proyecta al mundo con la Corona de Aragón, un proyecto de consenso construido por los reyes aragoneses nacidos en el entorno de la Huesca del siglo XII. Es, como vemos, un largo recorrido que está plena y solidamente documentado, aunque no faltan versiones partidistas hechas por sicarios al servicio del poder, como aquel archivero catalán que se inventó lo de la Corona catalanoaragonesa para tener la relevancia que no le dieron sus investigaciones.
Y para seguir afirmando la necesidad actual de defender lo aragonés, es bueno que nos fijemos en la mítica estela de san Jorge en la página oficial de la Generalitat de Cataluña. En ella se le vincula sólo a Capadocia, silenciando todas las referencias históricas aragonesas salvo anotar que las cortes catalanas lo declararon “patrón de Cataluña”, para concluir diciendo que se celebra en otras partes del mundo, excluido Aragón. Una vez más, nos enfrentamos a la tragedia de aquellos que necesitan estar construyendo su historia desde la mentira, porque en el fondo padecen un evidente complejo de inferioridad, tal como decía el profesor Antonio Ubieto. Mentiras a real el kilo, porque este santo, en la página dedicada a las tradiciones catalanas, está vinculado a la comarca del Ripollés, donde tienen el atrevimiento de decir que se inicia su culto en el siglo X, para ir después a estar en la conquista de Baleares y en la de Barcelona… Para concluir diciendo “años más tarde su culto llegó a los limites del Aragón”. Para estos autores catalanes, el problema es quizás que san Jorge no les llamó al móvil cuando estuvo en Huesca y no se enteraron.
No obstante, dicen los libros que su historia arrancaba en los campos de Alcoraz, en plena conquista de Huesca el año 1096, cuando apareció “con armas blancas y resplandecientes” en ayuda de las tropas aragonesas del rey Pedro I. Era el comienzo de una larga convivencia, de múltiples encuentros siempre que Aragón lo necesitara, como ocurrió cuando Pedro IV inicia la marcha contra Castilla y ordena a sus soldados que portasen “señeras con la señal de san Jorge”. Y, al final, fue convertido en Patrón del reino por decisión de Juan II, en pleno siglo XV.
Son tres datos para constatar que este soldado romano, convertido al cristianismo, se había convertido en el gran protector de la Corona de Aragón y que todos los estados que estaban gobernados por el rey de la Casa de Aragón –el condado catalán, el reino de Valencia, el reino de Mallorca, o el propio reino de Aragón que daba título y nombre a la Corona- lo consideraban así. Y lo festejaban en el día de su muerte, el 23 de abril al mediodía, a la hora sexta como decían las viejas crónicas, por todo lo alto. Un día que, por si tenía pocos patronazgos, acabaría convirtiéndolo en compañero de escritores y editores.
Y es que san Jorge, el señor san Jorge, Patrón de Aragón, convive con el libro porque su día se declaró por la Unesco como Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, en 1995, después de que Miguel de Cervantes y William Shakespeare tuvieran el acierto de morir el 23 de abril, fecha que un real decreto de Alfonso XIII convirtió en el día de la Fiesta del Libro Español a propuesta de un escritor valenciano, del republicano Vicente Clavel Andrés. La relación de celebrar san Jorge con un libro, compañero de la rosa o del zaragozano y dulce Lanzón, enriquece la fiesta y permite que su feria sea también una manifestación de la conveniencia de conocer lo nuestro, de leer, de estar informados para poder argumentar y tener criterio.
Pero, si su proyección saltaba al mundo de las letras, san Jorge fue apeado por el papa Pablo VI que consideró, cuando se hizo revisión de los datos que sustentaban a cada uno de los santos, que había que eliminarlo del santoral de la Iglesia Católica, dejando su culto algo así como opcional. Se abría una nueva etapa que se caracterizó por no haber ningún cambio. La devoción popular no decayó y sus valores como elemento protector de los pueblos o como símbolo de la lucha contra la tiranía, que en el medievo representó el dragón que derrotó, siguieron igual o creciendo. Nada ha cambiado en Inglaterra, donde Eduardo III lo proclamó patrón de la nación en 1344. Nada ha cambiado en Rusia donde es celebrado como Patrón de ese territorio por la Iglesia Ortodoxa, por cierto el 3 de noviembre. Y nada ha cambiado en la espiritualidad, con halo de misterio, que se vive en la iglesia templaria rupestre de Bet Giyorgis, en Etiopia, dedicada a este santo y en la que creen se custodia el Arca de la Alianza que recorrió el desierto con el pueblo elegido.
Por eso, aquí tenemos la tarea de lograr que la historia no cambie, que se respete lo que sabemos y que se vaya incrementando esos saberes con la investigación científica no con el quehacer ilegitimo de los servidores del poder. E incluso el problema será valorar si aquí ha cambiado algo, si ese descalabro pontificio a la figura del patrón de Aragón ha supuesto un deterioro de san Jorge como referente. O acaso, si el cambio viene desde otros horizontes…
He escrito muchas veces sobre la historia de este santo tan aragonés como universal, que no me encuentro con ganas de hacerlo sólo para reiterarles una relación de noticias que hablan de cómo este soldado de Capadocia se ha convertido en un referente de esta tierra que se llama Aragón. Pero, sin embargo, nos obliga a retomar el asunto la lealtad que debemos los aragoneses a nuestra historia. Porque, hoy, nos invitan a recordar estas noticias documentadas episodios que nos ha tocado vivir con la historia de unas obras de arte que no nos quieren devolver, contra el mismo derecho que sus captores alegaron, o con las patéticas reflexiones de un consejero catalán sobre el pobre Pedro III de Aragón, que ahora no sabemos si se refiere a Pedro II en la obediencia de la Generalitat o acaso Pedro I en la obediencia de El Palmar.
Bromas aparte, está claro que estamos en tiempos de comprometerse con la defensa de lo nuestro, de comprometerse con este proyecto común que tiene un nombre que hunde sus raíces en el siglo IX desde el nacimiento del condado; que se presenta como uno de los estados vertebradores de la Europa del románico –en el siglo XI- desde el Reino de Aragón; y que se proyecta al mundo con la Corona de Aragón, un proyecto de consenso construido por los reyes aragoneses nacidos en el entorno de la Huesca del siglo XII. Es, como vemos, un largo recorrido que está plena y solidamente documentado, aunque no faltan versiones partidistas hechas por sicarios al servicio del poder, como aquel archivero catalán que se inventó lo de la Corona catalanoaragonesa para tener la relevancia que no le dieron sus investigaciones.
Y para seguir afirmando la necesidad actual de defender lo aragonés, es bueno que nos fijemos en la mítica estela de san Jorge en la página oficial de la Generalitat de Cataluña. En ella se le vincula sólo a Capadocia, silenciando todas las referencias históricas aragonesas salvo anotar que las cortes catalanas lo declararon “patrón de Cataluña”, para concluir diciendo que se celebra en otras partes del mundo, excluido Aragón. Una vez más, nos enfrentamos a la tragedia de aquellos que necesitan estar construyendo su historia desde la mentira, porque en el fondo padecen un evidente complejo de inferioridad, tal como decía el profesor Antonio Ubieto. Mentiras a real el kilo, porque este santo, en la página dedicada a las tradiciones catalanas, está vinculado a la comarca del Ripollés, donde tienen el atrevimiento de decir que se inicia su culto en el siglo X, para ir después a estar en la conquista de Baleares y en la de Barcelona… Para concluir diciendo “años más tarde su culto llegó a los limites del Aragón”. Para estos autores catalanes, el problema es quizás que san Jorge no les llamó al móvil cuando estuvo en Huesca y no se enteraron.
No obstante, dicen los libros que su historia arrancaba en los campos de Alcoraz, en plena conquista de Huesca el año 1096, cuando apareció “con armas blancas y resplandecientes” en ayuda de las tropas aragonesas del rey Pedro I. Era el comienzo de una larga convivencia, de múltiples encuentros siempre que Aragón lo necesitara, como ocurrió cuando Pedro IV inicia la marcha contra Castilla y ordena a sus soldados que portasen “señeras con la señal de san Jorge”. Y, al final, fue convertido en Patrón del reino por decisión de Juan II, en pleno siglo XV.
Son tres datos para constatar que este soldado romano, convertido al cristianismo, se había convertido en el gran protector de la Corona de Aragón y que todos los estados que estaban gobernados por el rey de la Casa de Aragón –el condado catalán, el reino de Valencia, el reino de Mallorca, o el propio reino de Aragón que daba título y nombre a la Corona- lo consideraban así. Y lo festejaban en el día de su muerte, el 23 de abril al mediodía, a la hora sexta como decían las viejas crónicas, por todo lo alto. Un día que, por si tenía pocos patronazgos, acabaría convirtiéndolo en compañero de escritores y editores.
Y es que san Jorge, el señor san Jorge, Patrón de Aragón, convive con el libro porque su día se declaró por la Unesco como Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, en 1995, después de que Miguel de Cervantes y William Shakespeare tuvieran el acierto de morir el 23 de abril, fecha que un real decreto de Alfonso XIII convirtió en el día de la Fiesta del Libro Español a propuesta de un escritor valenciano, del republicano Vicente Clavel Andrés. La relación de celebrar san Jorge con un libro, compañero de la rosa o del zaragozano y dulce Lanzón, enriquece la fiesta y permite que su feria sea también una manifestación de la conveniencia de conocer lo nuestro, de leer, de estar informados para poder argumentar y tener criterio.
Pero, si su proyección saltaba al mundo de las letras, san Jorge fue apeado por el papa Pablo VI que consideró, cuando se hizo revisión de los datos que sustentaban a cada uno de los santos, que había que eliminarlo del santoral de la Iglesia Católica, dejando su culto algo así como opcional. Se abría una nueva etapa que se caracterizó por no haber ningún cambio. La devoción popular no decayó y sus valores como elemento protector de los pueblos o como símbolo de la lucha contra la tiranía, que en el medievo representó el dragón que derrotó, siguieron igual o creciendo. Nada ha cambiado en Inglaterra, donde Eduardo III lo proclamó patrón de la nación en 1344. Nada ha cambiado en Rusia donde es celebrado como Patrón de ese territorio por la Iglesia Ortodoxa, por cierto el 3 de noviembre. Y nada ha cambiado en la espiritualidad, con halo de misterio, que se vive en la iglesia templaria rupestre de Bet Giyorgis, en Etiopia, dedicada a este santo y en la que creen se custodia el Arca de la Alianza que recorrió el desierto con el pueblo elegido.
Por eso, aquí tenemos la tarea de lograr que la historia no cambie, que se respete lo que sabemos y que se vaya incrementando esos saberes con la investigación científica no con el quehacer ilegitimo de los servidores del poder. E incluso el problema será valorar si aquí ha cambiado algo, si ese descalabro pontificio a la figura del patrón de Aragón ha supuesto un deterioro de san Jorge como referente. O acaso, si el cambio viene desde otros horizontes…
Posteado a las 12:29 pm | En Día a día | 1 comentarioDON FEDERICO TORRALBA EN EL RECUERDO DE TODOS
23 de Abril de 2012
Con ese silencio en el que le gustó vivir sus horas de estudio y de reflexión, con ese mismo silencio del que ama la paz de la lectura y de la música, se ha ido a la eternidad don Federico Torralba Soriano. Y lo ha hecho justo cuando las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades se ponían a festejar la referencia de san Jorge como Patrón de Aragón. Su figura pausada y su hablar contundente, se han hecho historia tras 98 años de andadura por muchos paisajes y de gestión de muchos proyectos culturales. Por mucho que pueda parecer que su memoria se ha quedado congelada en ese magnífico libro que resumió el arte aragonés y que a él tanto le gustaba, la realidad es que la personalidad del profesor Torralba cobra mucha más vida en este domingo de abril, cuando la desaparición física del maestro se llena de vida a través de sus discípulos, de la multitud de los que fuimos sus alumnos, de los que tuvimos la suerte de acceder al mundo del arte a través de sus palabras, sensaciones y valoraciones.
Mucho se puede hablar de don Federico y de su labor intelectual, de esa pasión por saber y conocer, pero todo ello quedaría solamente limitado a la frialdad de un currículo que no hace falta enunciar por ser de sobra conocido. En realidad, al hablar de este Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, nos vienen a la mente las pinturas de Goya que él conocía muy bien, las piezas de ese arte oriental que le cautivaron desde pequeño, los paisajes de esos palacios venecianos que eran uno de sus espacios más queridos, los balbuceos del arte contemporáneo que él vivió en primera persona… Su pasión por el arte, su trabajo callado y sólido, su obra abierta a muchas ramas del saber, son su mejor legado para esta tierra aragonesa que él iluminó siempre con su quehacer como profesor, como crítico de arte y como comisario de importantes exposiciones.
Y si para todos es un momento triste, mucho más para la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de la que había sido Presidente y de la que era en la actualidad Presidente de Honor. En el seno de la Real Corporación quedan sus afanes por modernizarla y adaptarla a las nuevas normativas de la España Constitucional, conquista que siempre se le reconocerá por la importancia que tuvo y la bondad con la que se consiguió, así como su preocupación por delimitar ese ingente y extraordinario legado patrimonial de la institución. Su imagen queda “inmortal” en la Pinacoteca de la Real Academia, hecha por su buen amigo el pintor Domingo García cumpliendo sus deseos, y con ella el recuerdo de la última sesión en la que tuvimos el honor de contar con su presidencia, el día en el que la Real Corporación recibió su retrato. A esa tarde corresponde esta entrañable fotografía en la que el Excmo. Sr. Don Federico Torralba, Presidente de Honor de la Real Academia, disfrutó una vez más del cariño y la admiración de los académicos que hoy, en esta festividad de san Jorge, lo recordamos con admiración. Descanse en paz un buen aragonés, un hombre que amó sobre todas las cosas la pasión del saber.
ENHORABUENA A PROFESORES Y ALUMNOS ESCOLAPIOS DE CRISTO REY
31 de Marzo de 2012
Esta tarde, cuando celebramos el Viernes de Dolores que nos abre el itinerario de la Semana de Pasión, he tenido la oportunidad -mejor les debería decir que el placer y el honor- de asistir a la representación de una obra de teatro en la que se nos cuentan los procesos previos que llevaron a la construcción de ese texto singular y moderno que fue la Constitución de Cádiz. Yo no sabría decirles si me ha gustado más el texto o la puesta en escena, pero les aseguro que no faltaba ni sobraba una palabra y que el trabajo de la profesora Casilda Esquillor es magnifico y encomiable. Me ha impresionado la agilidad de su texto, la calidad plástica de su libreto que alterna escenas con clave de humor y con sentido dramático, en suma su calidad y su dinamicidad. Sobre este texto tan bien hecho, se ha construido la imagen iconográfica de los personajes con ese vestuario que ha corrido a cargo de María Jesús Samper, de color intenso y acertado, de corte muy liberal, que pone esa nota de modernidad a una sociedad del siglo XIX que busca construir el futuro. Esta trilogía no podía quedar sin la aportación de Yolanda Iguaz que está omnipresente en esta obra juntamente con Casilda y María Jesús. Los alumnos están de Matricula de Honor, pero de las que no se discuten, desde el narrador que batalla con sus hijas con un gracejo singular y comedido, hasta la inestabilidad del diputado iberoamericano que pone una nota de cotidianidad en este entorno, en un paisaje en el que no me quiero dejar en el tintero los voceros de los periódicos que lo hacen francamente bien y las bailadores pequeñitas, diría que pese a su edad muy bien. La música de dos beneméritos alumnos acompaña con medida, trabajada y como dicen ellos currada, la barca que trae a los diputados a Cádiz una sugerencia de imaginación con una cuerda y mucha pasión. Como pueden ver me ha gustado y mucho, sobre todo en un tiempo en el que se quiere negar toda capacidad de expresión a los alumnos de Secundaria. Me ha impresionado y me ha hecho pasar un rato magnífico, un rato en el que hemos notado la mano de Luis, ese gran técnico de la iluminación de los espectáculos de esta tierra al que recuperé una noche en una charla durante una cena con Corita Viamonte, artista singular, excepcional y medalla de la Ciudad de Zaragoza. Pero, volviendo a lo que nos ocupa, quiero terminar diciéndole al amigo Antonio, al director del Colegio Cristo Rey, Casa y fonda de todos estos artífices del escenario, que tiene que sentirse muy orgulloso y feliz de poder compartir su tiempo y su buen hacer con estas actividades que nos reconcilian con la cultura con mayúscula. Desde luego, la familia escolapia nos reconocemos en empresas como esta y nos sentimos además muy felices. Por cierto, si pueden
verla no lo duden que van a pasar un rato tan bueno que cuando se den cuenta estarán aplaudiendo la obra. Godoy y María Luisa les pondrán la sugerencia de un mundo en crisis, en el que el que quizás sobre la sobredimensión del propio Carlos IV, pero no en el interprete sino en el perfil del interpretado, y al final cuando busquen los retratos de un Goya altivo que se pasea por el escenario verán lo acertado de la elección. Como les he dicho, la orden escolapia sigue siendo puntera en la actividad cultural pues no en vano inspiró la Institución Libre de Enseñanza, razón por la cual algunas autoridades en vez de pagar basura podían ayudar a este ramillete de alumnos y profesores que bien se lo merecen. La historia se lo demandará si no lo hacen. Enhorabuena a todos y a Casilda decirle que no hay dos sin tres y ella me entenderá bien.
MAFALDA CUMPLE CINCUENTA AÑOS. FELICIDADES.
15 de Marzo de 2012
Mafalda es el nombre de una tira argentina de dibujos publicada en la prensa, obra del dibujante Quino, que nació tal día como hoy -pero hace cincuenta años-
como reclamo para una campaña que nunca se hizo de las lavadoras Mansfield. Era el año 1962 y en aquel entonces esta precoz niña de cuatro años saltaba al papel impreso para compartir con nosotros su preocupación por la Humanidad, por la paz y por el mundo que le iban a dejar. Mafalda crecerá con todos nosotros, descubrirá los Beatles, el Pájaro Loco, los problemas del mundo y el pesimismo. Hoy cincuenta años después, cuando la niña ya es mayor, podemos recordar alguna de sus frases inmensas. Por ejemplo, cuando se quería bajar del mundo que veía lleno de gente que no actuaba bien, podemos rescatar de la memoria aquella que decía “¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?
Mañana doy una conferencia sobre “La Cincomarzada”
29 de Febrero de 2012
LUGAR: UNIÓN VECINAL CESARAUGUSTA (C/ Gutiérrez Mellado, 17 – Zaragoza)
DÍA Y HORA: 1 DE MARZO DE 2012, A LAS 18.00 HORAS
ORGANIZA: UNIÓN VECINAL CESARAUGUSTA
PATROCINA: AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
SINOPSIS: “En la madrugada del día 5 de marzo de 1838 la ciudad de Zaragoza fue invadida por un ejército carlista que aprovechó la noche y la escasez de tropas, muchas de ellas empleadas en frenar el avance de las tropas del Norte hacia el Maestrazgo. A las cinco de la mañana cuando se producen las primeras detonaciones los habitantes de la ciudad se convierten en defensores principales y el día 5, después de unos feroces encuentros, los ejércitos que han ocupado la ciudad tienen que salir precipitadamente de ella y se encaminan huyendo hacia María de Huerva. Zaragoza vuelve a ser la ciudad fiel a la reina Isabel II, durante cuya minoría gobierna su madre, y ésta le concede el laurel que orla el escudo y el título de Siempre Heróica”.

LA DERROTA DE FRANCIA EN LA BATALLA DE PAVÍA
25 de Febrero de 2012
El 24 de febrero de 1525, hace 487 años, las fuerzas imperiales de Carlos V abrieron fuego contra las francesas. Comenzaba así la batalla ante los muros de la ciudad de Pavía, que concluiría con el apresamiento del rey Francisco I de Francia cuando –combatiendo a pie se cayó- encontrándose con el estoque español del soldado Juan de Urbieta que lo apresó con Diego Dávila y Alonso Pita da Veiga. El prisionero fue trasladado a Madrid, quedando custodiado en la Torre de los Lujanes, de donde marchó después de haber firmado el Tratado de Madrid, en 1526, por el que Francisco I renunciará al Milanesado, Nápoles, Flandes, Artois y Borgoña. Era una de las grandes victorias de un emperador que cada vez se sentía más español, incluso cuentan los chismosos del momento que a partir de este suceso dejó de hablar francés, que conocía bien por su madre, y comenzó a usar oficialmente sólo la lengua española.
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